sábado, enero 20, 2007

Escribir con melancolía I

Me decía un amigo en un mail de hace ya tiempo, quizás por el post de Un poco melancólico o quizás a raíz de otro nacido de un sentimiento similar, que ese tipo de escritos eran casi siempre los que más le gustaban.

Yo creo que muchos de esos escritos no llegan a plasmarse en un papel, porque es precario el equilibrio entre la cantidad de melancolía y la posibilidad de escribir con ella. Suele ser más fácil escribir cuando se trata de una melancolía serena, como la del post enlazado, pero quizás, si es muy serena, tampoco hay mucho que decir de ella, o tampoco cambia mucho el proceso de escribir con su influencia. Sin embargo, si la melancolía es muy profunda, y brotan de ella emociones desgarradoras o visiones crudas de la realidad, sueles no poder escribirlo o lo escribes sólo mentalmente, dejándote llevar por la belleza triste de una idea mientras miras al vacío, o yaces tumbado en la cama boca arriba, y lo que creas es sólo para ti, sólo para ese momento en que lo creado se entrelaza con lamentos, visiones de futuro o esperanzas de cambio. Así creas a veces detalladas descripciones e historias preciosas que sabes que se terminarán perdiendo, porque acabarás durmiéndote y olvidándolas, o no querrás que vean la luz más allá de tu imaginación y del efecto terapéutico momentáneo que tiene expresártelo aunque sólo sea a ti mismo.

Anoche estuve viendo la película "Más extraño que la ficción", que, si no la habéis visto y no queréis que os la estropee un poco, haréis mejor en saltaros las frases entre corchetes que siguen. [La película desarrolla la curiosa idea de que un personaje de un libro empieza a escuchar la voz de la narradora, que cuenta lo que piensa y lo que hace. Pero no sólo eso, sino que ambos, personaje y narradora/escritora, existen, están vivos, en el mismo momento, y lo que él hace en la vida real, ella lo escribe, y lo que ella escribe, él lo hace o a él le sucede. La escritora busca un final para su libro, un final en el que el personaje debe morir, pero cuando al fin se le ocurre la muerte idónea, que haría de su libro una obra de arte, él consigue encontrarla, demostrarle que es su personaje, y se enfrentan juntos al dilema de si se debe escribir dicho final, a costa de su muerte real, o no]. Eso me hizo pensar, que si un personaje está vivo, o aunque no lo esté, su futuro depende mucho de lo que quiera escribir su creador, y esto se ve afectado por el estado en que se encuentre, que, por ejemplo, puede ser de melancolía.

Por otro lado, al volver del cine, aún con la mochila del trabajo a la espalda, me senté en un banco cerca de la estación de trenes a pensar en ese tipo de pensamientos que te sugiere la melancolía, cerrando los ojos a ratos, o también jugueteando con el móvil hasta que en un momento dado los abrí, vi de refilón que se acercaba alguien, y salí corriendo como empujado por un resorte al percatarme en rápidos flashes de su trayectoria directa hacia a mí, con una mano extendida y la otra dirigiéndose al bolsillo de su chaqueta para coger algo que dudo inofensivo, los movimientos torpes y lentos y la mirada dura y semiperdida de las malas intenciones alimentadas por la falta de represión de un exceso de droga o alcohol, apenas a metro y medio ya de mí. Por suerte, en su estado no les dió tiempo a reaccionar ante mi movimiento de gato acorralado, y mucho menos debían tener el equilibrio necesario para correr detrás de mí... Fue, en cualquier caso, un buen susto, adecuado para salir un poco de la melancolía con el empujón de la adrenalina, y aunque anoche ya era muy tarde para escribir algo más que un par de notas para el recuerdo, quizás eso es lo que me permite empezar a transcribir esas ideas ahora, pero, dado lo largas que se han hecho, continuaré en otro post posterior.

2 comentarios:

BaRB dijo...

Hola!! En respuesta a lo que me contestaste: mi profe me dijo ke leyera blogs..jeje se refirio a escritores y poetisas que seguramente es lo que pensabas, pero tambien me interesa leer "lo de la calle".. Buen post, increible que una persona que pueda llegar a pensar en la melancolia en medio de una estacion de trenes le pasen esas cosas...jeje..pero bueno...la melancolia es buena a cachos y ratos...mejor no abusar de ella que sino nos pierde ^^, veamos el lado positivo del incidente jej
Un beso..seguire leyendote ;)

infopoeta dijo...

Sí BaRB, ya decía un comentarista en el post de "Un poco melancólico" que había que tener cuidado con esos días, que se reproducen... jeje. No te preocupes, tendré cuidado, y puedo hacerles frente ;). Lo del incidente tampoco fue para tanto, yo una vez me pasé 20 minutos hablando con un drogata apuntándome con una jeringuilla usada jaja, eso fue un poco más tenso que lo de anoche...

Gracias de nuevo por tus comentarios. Un beso.