viernes, diciembre 08, 2006

La evolución de las búsquedas - Disertación / divagación

(Continuación de La evolución de las búsquedas - Introducción)

Tras la introducción, que para algunos será de sobra conocida y aburrida, pero para otros pudo resultar interesante, más o menos creo que están definidas las bases mínimas para lo que en realidad quería hacer, que es divagar un poco, en plan quizás de ciencia ficción o de "aspirante de gurú", sobre un posible futuro o evolución de las búsquedas online, las búsquedas en general, la cultura, la información y, en último lugar, la misma especie humana.

Parece probable que las capacidades de almacenar información y el volumen de datos generados vayan a seguir creciendo a pasos agigantados. Ya están a la vuelta de la esquina, por ejemplo, los discos holográficos, con capacidad para almacenar terabytes de información, y los discos duros con grabación perpendicular están ya en el mercado. Para que se pueda hacer un uso práctico de esta información, hace falta que la tecnología de comunicaciones evolucione para poder transferir datos de forma cada vez más veloz y con mayor ancho de banda, pero esto también parece que es sólo cuestión de tiempo, cada vez salen más tecnologías, las redes inalámbricas están en continuo aumento, y no sólo son las archiconocidas redes Wifi, sino tecnologías móviles como HSDPA, que permiten velocidades en movilidad comparables a las que hasta hace poco sólo eran posibles con tecnologías cableadas.

Es de esperar, por tanto, que todas las aplicaciones basadas en la red se beneficien de estas mejoras, sean cada vez más rápidas, con acceso a una mayor cantidad de información y estén disponibles para ser accedidas en cualquier lugar del planeta. En el caso de los buscadores, la disponibilidad continua y global de los mismos significaría que la memorización de datos elementales concretos perdería en buena medida su importancia, dado que en principio se podrían recuperar de forma rápida siempre que fueran necesarios. Además, todos los problemas de los buscadores y el factor de habilidad del usuario tenderían a irse reduciendo con el tiempo, a medida que se vayan dotando de más inteligencia, incorporen los conocimientos de la sociedad en base a las ideas de cooperación de la web 2.0, y se desarrollen nuevos y mejores algoritmos o estrategias. Por tanto, la persona que dispusiera del "ordenador" necesario para acceder a esta información universalizada en la red, tendría cada vez menos la necesidad de "ser culta". Y dicho "ordenador" no tendría que ser ni siquiera un dispositivo externo al usuario, sino que tal y como se están consiguiendo ya avances en el uso de miembros robóticos controlados por el cerebro (para sustituir extremidades perdidas o dañadas), la capacidad de acceder a la información de la red podría quedar finalmente reducida a algún tipo de injerto cerebral capaz de unir nuestra mente con todos los servicios que la red provee.

Una vez que dicha "conexión permanente" con la red fuera efectiva, cada vez más podríamos manejarnos en cualquier faceta nueva gracias a la utilización de información que, aunque nuestro cerebro no poseyese, seríamos capaces de recuperar de la red, al habernos convertidos en nodos de ella. Eventualmente (o simultáneamente) la parte de acceso a la información se completaría con la posibilidad de subir datos o pensamientos que nosotros mismos generamos hacia la red, de forma que serviría como una memoria complementaria, o una forma de almacenar todas nuestras ideas al tiempo que se producen, porque en principio no habría motivo para desechar nada, ya que serían los propios mecanismos de búsqueda, clasificación y selección los que luego nos permitirían discriminar lo interesante o relevante, para cada uso específico, entre todo lo generado. La evolución de las tecnologías, quizás "paradójicamente" gracias a computación cuántica con procesadores biológicos, llevaría a que se alcanzara un punto en que fuera más rápido y eficiente utilizar esa memoria de red, que la propia memorización en nuestro cerebro. De hecho, nuestro cerebro podría empezar a dejar de distinguir cuándo está almacenando información dentro de sí mismo o fuera, gracias a los injertos que le sirven de interfaz y que habría aprendido a sentir y utilizar como una parte de sí mismo.

Y como bien es sabido, nuestro cerebro es increíblemente maleable y adaptable, y cuando ciertas funciones queden totalmente suplidas por el acceso a los injertos de comunicación, las partes o funciones del cerebro que normalmente se reservaban a la realización de esas tareas suplidas, serán libres de evolucionar para contribuir a la mejora de otras funciones, como el razonamiento; o por qué no, a realizar funciones totalmente nuevas que ahora mismo no podemos apenas imaginar. Sin embargo, lo que sí parece claro es que teniendo estas capacidades asombrosas de almacenamiento y manejo de información externalizadas de nuestro propio cuerpo, el acceso a la misma no tiene por qué quedar limitado a nosotros, sino que en principio, quizás con protocolos de seguridad y compartición que restrinjan o permitan el acceso según nuestra valoración de quien quiera realizarlo, cualquier persona podría tener inmediatamente disponible cualquier pensamiento que nosotros hayamos generado y dejado almacenado en "la red". Esto significa que la comunicación interpersonal dejaría de depender de palabras y de frases emitidas a la velocidad que nuestras cuerdas vocales permiten, al conseguirse un efecto indistinguible de la telepatía, con un caudal de información mucho mayor que el que la comunicacion interpersonal de hoy día permite, y que quizás sería una de las necesidades que las zonas liberadas del cerebro (por temas como la memoria o, más tarde, la propia voz), tendrían que encargarse poco a poco de aprender a manejar o aprovechar.

¿Y qué consecuencias tendría todo esto en nuestra especie? Es difícil decirlo, pero aparte de lo ya mencionado de los propios cambios cerebrales, la cultura y el saber estaría globalizado, la investigación y la ciencia en general podrían progresar a pasos agigantados al poder tener conocimiento inmediato de todo lo resuelto por los demás o al conseguir ayuda de las mentes inquietas que se dediquen a "acechar" los pensamientos interesantes de la mente colmena en que nos habríamos convertido a medida que éstos se van produciendo. Bueno, o eso, o un apagón informático nos deja convertidos en peleles, al perder el acceso a todo lo que habíamos externalizado, y que nuestro cerebro habría olvidado cómo hacer por sí mismo tras suficientes años de evolución... glups.

3 comentarios:

Iraya dijo...

ñu! vaya tocho! Pues fíjate que voy a ser un poco maleducada, y no voy a comentar tu post sino el nuevo diseño que le da al blog un aspecto de "ordenador".

Sobre ambos posts diré que están muy claramente redactados, cosa que personalmente me gusta mucho, lamento no tener tiempo de prestarle la atención que requiere. (Ando con la soga al cuello estos dias)

infopoeta dijo...

Jeje, iraya :P, es que tampoco se podía expresar la idea de forma medio clara en menos líneas, yo creo.

En cuanto al diseño yo es que miro eso mucho menos que tú, y en realidad el cambio no se debe a que quisiera cambiarlo, sino a que tuve que hacerlo como parte de la migración a Blogger Beta. He puesto ahora un minipost sobre eso y he vuelto a cambiar el diseño, a ver si ahora te gusta más ;). Los comentarios de diseño ya mejor seguir en el otro post también, a ver si aquí comenta alguien de este post en sí... :S

Y lo de la "soga al cuello" lo tenemos en mayor o menor medida muchos estos días :S, pero bueno, no te preocupes, y libérate de ella pronto, que es más importante. Besoss.

infopoeta dijo...

Han "meneado" este post, y hay más comentarios en meneame.net que aquí :S, podían haber puesto el comentario en ambos sitios esos lectores... Pero bueno, al menos se ve que el post despertó más interés del que aquí parece, y los comentarios en menéame dan algún aporte interesante.